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ARQUEOLOGIA
Teresa Gisbert
Contexto histórico
Después
del colapso del Imperio Tiahuanaco, hacia el siglo de nuestra era,
aparecen en el altiplano andino varios señoríos en pugna, son
grupos aimaras-parlantes que irrumpen desde el sudoeste después de
una época marcada por una severa sequía, la que afecto seriamente
los sistemas agrarios controlados por Tiahuanaco.
Lo
característico de la cultura aimara en lo arquitectónico son las
pucaras y las chullpas. Las primeras son fortificaciones construidas
en lo alto de los cerros y las torres chullpas son cámaras
funerarias cubiertos con bóvedas por avance, las que se encuentran
en grupos formado extensas necrópolis. Estas torres pueden ser
adobe o piedra. las mas antiguas datan de una fecha promedio 900 D.C.
.Para las chullpas del señorío Pacaje, Pärssinnen da una fecha
radiocarbónica que oscila entre 1450-1652 D.C., lo que indicaría
que hay chullpas contemporáneas a la ocupación incaica.
La
ocupación del altiplano por los señoríos aimaras-parlantes puede
situarse entre los años 1000 D.C. y 1400 D.C., antes de la invasión
incaica que según Cieza comienza durante el reinado de Viracocha,
octavo Inca, cuando este interviene en la lucha entre Collas y
Lupacas. El Mallcu de los primeros tenía su asiento en Atún Colla
en tanto que Cari, señor de los Lupacas, tenía su capital en
Chicuito.
Los
Incas penetran en forma definitiva en el territorio aimara con
Pachacuti, noveno Inca, consolidándose la conquista del Collao
durante el reinado de Tupac Inca Yupanqui, décimo Inca. La mayoría
de los estudiosos atribuyen a este último la conquista del
Collasuyo.
De
acuerdo a Cieza, Betanzos y Sarmiento, Tupac Inca Yupanqui anexó al
imperio todo Tarapacá y Atacama estableciendo la frontera sur en el
reino Maule.
Cobo
nos dice que ante el avance de los ejércitos de Pachacutec, los
Collas y Pacajes para su defensa se acogieron a algunas pucaras,
como la de Juli y la de Caquingora; al parecer, estando allí
parapetados Tupac Inca Yupanqui los sorprendió; en palabras de Cobo:
“se encamino el Collao por detrás de las sierras de Vilcanota, y
vino a salir a Chungará, tomando por las espaldas al ejercito de
los Collas”.
Estos
antecedentes explican la existencia de extensos chullpares en las
estribaciones de la Cordillera Occidental, en territorio de los
Carangas por donde el ejército de Tupac Inca Yupanqui penetro al
Collasuyo. los chullpares de Carangas, en la zona indicada, se
hallan decorados con adobes coloreados que presentan diseños
relacionados con el estilo incaico.
Estas
chullpas, cuya importancia radica en la decoración policroma de sus
muros exteriores, se encuentran en una zona que cae dentro del
dominio mítico de los dos grandes volcanes, hoy apagados, Sajama y
Sabaya. Ocupan la cabecera del Río Lauca frente a las lagunas
Macaya y Sacabaya, la primera habitada por marihuanas (flamencos) y
la laguna de Sacabaya reputada como abundante repositorio boratero.
Ocupan una extensión aproximada de diez kilómetros agrupadas en
siete necrópolis.
LAS
CHULLPAS DEL RIO LAUCA EN TERRITORIO DE LOS CARANGAS
El
río Lauca que nace en los lagos Chungara y Cota-cotani en la
provincia de Tarapacá, penetra en Bolivia, cerca del Hito
fronterizo de Macaya, por una depresión que esta a 3860 metros de
altura donde hay un importante conjunto de chullpas. Estas se
caracterizan por estar decoradas con figuras geométricas decoradas
por adobes de diversos colores: rojo, blanco, negro y verde. A ambos
lados del río están las lagunas Macaya y Sacabaya, dispuestas simétricamente
con respecto al Lauca como dos grandes ojos en un contexto
antropomorfo que nos recuerda la hipótesis de Bastien en su libro
“Mountain of the Condor”.
De
norte a sur el primer conjunto es el de Macaya que se encuentra
sobre la ladera de la montaña con vista hacia el este y hacia la
laguna. El conjunto está formado por cuatro chullpas. Tenemos luego
Jiska Molle Pucara, con cinco tumbas y solo una con decoración.
Pasando el río Lauca hacia el sur encontramos un tercer conjunto.
El sitio denominado Wila Kollu tiene 10 chullpas decoradas. Muy próximo
a él está Churi-Patilla, con 30 chullpas, la mayor parte de ellas
decoradas. En Jallu-Chullpa hay una torre funeraria decorada con círculos.
al sudeste de la laguna Sacabaya se consigna dos chullperios, mas
sus torres, con una excepción, no tienen decoración alguna.
En
los siete sitios, de los que describimos los más importantes, hay
54 chullpas de las cuales 36 tienen diseños en color.
EL CONJUNTO DE MACAYA
El
conjunto de Macaya esta formado por cuatro chullpas, tres de adobe y
una de piedra tallada, esta última corresponde al periodo de la
denominación incaica en la zona. Es de planta rectangular de 8
metros de longitud por 4,40 de profundidad y está formada por
sillares bien pulidos de tipo imperial; la parte superior está
derruida. La cámara mortuoria se encuentra íntegra y está formada
por muros convergentes de sillar. Se ingresa al recinto por una
estrecha abertura con jambas inclinadas. Queda la interrogante de si
se trata del enterramiento de algún Inca o de un jefe local
incaizado.
La
otra chullpa importante de este conjunto se decora con grandes círculos
dobles, de color rojo y blanco, a manera de ojos. Sobre el vano,
encontramos cuatro orificios circulares que sirvieron para
introducir en ellos keros de madera.
En
el sitio se encontraron algunos trozos de cerámica con fuertes
trozos negros sobre fondo rojo, restos de platos pertenecientes a
cerámica de tipo inca-regional y platos estilo Inca-imperial.
SITIO WILA KOLLU
Camino a la laguna Sacabaya nos encontramos con un conjunto que
consta de diez torres funerarias, tiene dos de ellas muy decoradas
espléndidamente. La primera de estas dos chullpas tiene un friso
formado por rombos dentados de color rojo, verde, negro y blanco. La
segunda chullpa muestra un diseño totalmente diferente a las demás,
no tiene el friso con rombos sino una cruz aspada y dentada la cual
ocupa toda la cara frontal. Los colores utilizados son rojos y
blancos. Es similar a la chullpa de Palca, en la región de Tarapacá,
publicada por Squier, la cual también estaba pintada en rojo y
blanco y se decoraba con una cruz aspada.
EL GRAN CHULLPAR DE CRURI-PATILLA
El sitio de Churo-Patilla tiene un total de 30 torres funerarias con
diferentes diseños: 1) rombos ligados entre sí dispuestos
verticalmente 2) ajedrezado rojo y blanco 3) ajedrezado rojo y
blanco con una línea horizontal en su parte media
4) rombos concéntricos, rojo sobre fondo blanco y viceversa
5) ajedrezado rojo y blanco con greca horizontal en su parte media
6) rombos continuos en rojo y blanco.
LOS CHULLPARES A ORILLAS DE LA LAGUNA SACABAYA
En
el conjunto de Sacabaya hay ocho chullpas, entre los diseños de
estas torres funerarias podemos destacar el ajedrezado en sus
diferentes variedades y una chullpa decorada con tres anillos en
rojo y blanco muy similares a los de la chullpa de Macaya.
ANALISIS DE LOS DISEÑOS
Cabe
destacar el hecho de que las chullpas pintadas se hallan en un sitio
privilegiado desde el punto de vista ambiental. La extensión y el número
de chullpares así como sus singulares características, nos hacen
presumir que además de necrópolis es un lugar sagrado. Estos
chullpares responden a la técnica constructiva de las necrópolis
aimaras pero su decoración se halla muy ligada al arte incaico.
Sabemos que los Carangas cayeron muy pronto bajo el dominio de los
Incas y que estos tenían un centro importante en Caquiaviri dentro
del territorio Pacaje cuyos caciques, los Cusicanqui, se hallaban
ligados a Tupac Inca Yupanqui.
Si analizamos los diseños que presentan las diferentes chullpas
vemos que fuera de las descritas de Churo Patilla tenemos las
siguientes:1) ajedrezado en el tercio alto, 2) ajedrezado con ojos,
3) friso rombos dentados en rojo, blanco, verde, negro, 4) cruz
aspada, 5) rombos triangulados continuos en rojo, blanco y verde, 6)
círculos concéntricos. Lo que hace un total de 13 diseños
diferentes, fuera de aquellas chullpas que están completamente
pintadas de rojo.
Por sugerencia del Dr. John H. Rowe revisé los diseños de los
uncus incaicos con referencia a la decoración de estas chullpas, y
pude encontrar una relacion evidente.
En
el cuadro de diseños vemos que es predominante el ajedrezado rojo
sobre blanco. Una túnica incaica de este tipo puede verse en la
representación de Tupac Inca Yupanqui existente en el expediente
del Cacique Cusicanqui de los Pacajes. La similitud no parece casual
pues éste sabiendo que los aimaras estaban parapetados en
Caquingora, penetró en el altiplano desde el lago Chungara
posiblemente por la vía natural que es el abra formada por el rió
Lauca.
Los diseños que indistintamente puede encontrarse en la
arquitectura y en los textiles, y también en la cerámica, parecen
indicar una cierta identidad. A nuestro juicio, en el caso de las
chullpas decoradas de Carangas, se trata de la fijación en los
muros, por medio del color, del diseño de las mantas que cubrían
las tumbas; para ello nos apoyamos en las cintas de Marúa y Gomara.
El primero nos dice “Cuando moría alguna destas pallas
o ñustas de cualquiera destas seis casas, la enterraban y a
cada una ponían encima de la sepultura la insignia real del inka;
hacían grandes bóvedas que cubrían de mantas y muchas joyas de
oro y plata...”En todo caso sabemos que sobre las tumbas reales se
pone la insignia real del Inca. En el Collao los representantes de
los Incas y los caciques tal vez usaron sus propias insignias además
de las incaicas que recibían del monarca. Así se explica la
presencia en los chullpares de Carangas del ajedrezado rojo y blanco
que figura en la Túnica Inca Yupanqui.
El segundo patrón estandarizado en las túnicas incaicas, según
Rowe, es una banda formada por rombos (o diamantes). H.J. Rowe
publica tres túnicas de este estilo, a las que Ann Polland Rowe añade
varios ejemplos más. Corresponde a este tipo de diseño una chullpa
de Wila Kollu que tiene un friso de rombos dentados sobre fondo
rojo. El diseño es similar al del uncu del “Textile Museum de
Washington”. Los rombos triangulados continuos también responden
a motivos textiles incaicos, concretamente al diseño de la faja
descrita por Morúa e interpretada por Sophie Desrosiers.
Por
lo analizado vemos que los diseños recogidos en los chullpares de
Carangas con excepción de la cruz aspada responden a diseños de
uncus incaicos. Esta se encuentra en los topacus, que son pequeños
cuadrados con dibujos diversos que se colocan en los keros de madera
y en la vestimenta.
Finalmente tenemos la decoración en base a círculos. Este tipo de
decoración tiene su antecedente en las culturas Tiahuanaco y Huari,
donde aparece tanto en textiles como en cerámica. Puede verse también
en la cerámica “Ventilar” del norte chileno y muy
ocasionalmente en la cerámica Inca.
Creemos que los diseños de las chullpas decoradas de Carangas son
identificatorios de los señores aimaras que están allí
enterrados. Por la forma de los diseños se puede suponer que estos
señores estuvieron ligados al Inca y que en su gobierno tuvieron
que aceptar supervisores cuzqueños, tal parece indicar la única
chullpa de piedra. La relación de los “mallcus” locales con el
Inca es evidente, y se da por medio del intercambio de textiles,
pues así lo testimonia el expediente de José Fernández Guarachi
que dice que el “Inca Maita Capac por el amor que tuvo....a
Apo Guarache....dio...una camisera de vestir de color morado
con labores de varios colores...”.
Si bien creemos que los diseños de los chullpares son identificados
de los señores allí enterrados, ellos seguramente responden a un
significado determinando. Al respecto tenemos que hacer mención de
los estudios sobre textiles etnográficos donde se analiza el
significado de los deferentes diseños como los de Silverman-Proust
sobre los Q’ero (Cuzco), los de Verónica Cereceda y los de
Gisbert-Arze-Cajías.
Los
principales pigmentos empleados son la hematina para el rojo, para
el blanco sulfato y aluminato, para el verde calcopirita y para el
negro turba y tierra volcánica.
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